La otoscopia es una de las pruebas más esenciales e importantes de cualquier estudio audiológico.

Ya hemos hablado de una forma global, anteriormente de la audiometría,  nombrando las partes en las que se compone este examen auditivo;

La anamnesis.

La otoscopia.

La audiometría.

La timpanometría.

A través de esta exploración, la otoscopia, podemos ver todo el CAE (conducto auditivo externo) del oído, observar la membrana timpánica y comprobar que no existen alteraciones que nos obliguen a suspender el estudio o nos impidan realizar la prueba, como pueden ser las irritaciones en las paredes u otro tipo de patologías. Podremos detectar desde infecciones, roturas de tímpano, tapones de cerumen, etc.

Es de importancia saber que esta prueba es indolora, rápida y sencilla. Se realiza mediante un dispositivo pequeño llamado otoscopio, aunque actualmente se opta por el video otoscopio por la razones que le explicamos a continuación.

Otoscopia Convencional

El otoscopio es un instrumento con una longitud similar a la de un lápiz, constituido en un extremo por un cabezal con una luz interna, donde se le coloca una cánula hueca que se introduce en el conducto auditivo y una lente transparente que nos permite ver el interior del mismo, hasta la membrana timpánica. Es un aparato esencial en todas las consultas médicas.

Video Otoscopio

En este caso nos referimos a un instrumento muy similar al otoscopio, pero la prueba es mucho más exhaustiva debido a que al mismo tiempo que realizamos la exploración, el paciente puede ir observando el interior de su oído a través de una pantalla. A la par, el profesional le explica la fisiología interna de su oído o la posible patología que padezca. Esta ventaja exime de acercarse tanto a la cara del paciente, algo bastante prudente en los tiempos que corren, a nivel sanitario. Garcias a este aparato podemos detectar con más precisión los detalles del examen médico.

Esta prueba la realizan diferentes profesionales sanitarios; entre ellos, estamos presentes nosotros, los audiólogos o técnicos audioprotesistas, cualquier terminología es correcta.

 La única diferencia entre unos y otros, es que nosotros la usamos para verificar que podemos seguir realizando el estudio o por lo contrario, en caso de ver alguna anomalía derivar directamente el paciente al profesional oportuno, siendo el médico de familia, el otorrinolaringólogo o el pediatra si estamos hablando de niños.

 El audioprotesista no puede diagnosticar ningún tipo de patología exacta ni recetar nada, no es su labor, al igual que el otorrino no puede ofrecerle ni determinar las prótesis del paciente, solamente aconsejar.

En nuestro centro auditivo TodOído trabajamos con la última tecnología del mercado, intentado siempre marcar la diferencia sin dejar de darles el servicio más exquisito a nuestros clientes.

Procuramos estar siempre a la última, tanto a nivel de equipos médicos para realizar nuestros estudio auditivo como en la actualidad digital con nuestras prótesis y ayudas técnicas