Acúfenos o tinnitus. Lo que vulgarmente conocemos como “ruido o pitido en los oídos”.

Es un problema que padece más del 8% de la población. Suele afectar principalmente al hombre, aunque esta alteración del sistema nervioso auditivo no diferencia edades ni sexos.

Se puede padecer de tinnitus unilateral, si sólo afecta a un oído o bilateral si, por el contrario, afecta a los dos.

Cada persona describe “su sonido interno” de diferente manera. Muchos de los pacientes acaban padeciendo síntomas relacionados, como ansiedad, dificultad para conciliar el sueño, inestabilidad e incluso pérdida del apetito sexual. La experiencia que tenemos dentro del sector auditivo nos permite confirmar que a más de un 60% de los pacientes que padecen tinnitus, les acompaña una pérdida auditiva.

Muchos de nosotros hemos tenido la experiencia momentánea de tener un pitido, un zumbido, en un oído o en ambos. En mi pueblo lo achacaban a las malas lenguas de las vecinas. Los acúfenos no dejan de ser esos molestos sonidos, pero sin cese.

Este es el caso de Carlos, un chico de 37 años que padece tinnitus bilateral desde hace más de dos años. Desde TodOído Centro Auditivo, le hemos realizado una pequeña entrevista para poder entender de primera mano cómo se convive con ello.

“Me levanto cansado cada mañana, y sé que a la noche tampoco dormiré. Padezco en silencio”

Carlos, nos dices que llevas dos años padeciendo estos extraños ruidos internos en el oído, ¿recuerdas cuándo fue el primer día que los tuviste?

Sí claro, lo recuerdo perfectamente. Desde mi adolescencia no puedo estornudar dos o tres veces. A mí cuando me da un ataque de estornudos, no bajo de 15 o 20 seguidos. Es algo curioso y que ha proporcionado muchas risas a los colegas y más de una excusa inevitable para cortar una conversación, a veces en situaciones serias.

Un día en casa, yo solo, en uno de mis ataques de estornudos sentí como “explotaban” mis oídos y ahí empezó mi mundo interno.

Tras un ataque de estornudos, se quedó ese sonido, ¿podrías describir qué es lo que oyes?

Es un piiiiiiiiii constante en ambos oídos, a la vez y sin descanso.

Suponemos que has visitado especialistas, ¿te han dicho a qué es debido y qué tratamiento hay? 

El primero en valorarme fue el médico de familia. Me preguntó cómo me apareció y me derivó al especialista. 

El otorrino descartó pérdida auditiva, parece ser que es uno de los factores más habituales. 

Me dieron medicación, achacando que se podría deber al nervio auditivo. Tomé meses las pastillas sin notar mejora.

A los pocos meses acudí a otro especialista y, esta vez, la doctora fue muy sincera conmigo. Directamente me dijo que aprendiera a convivir con ello, no hay cura. Pueden desaparecer de la misma manera que aparecieron o puede que estén ahí toda mi vida. No se sabe muy bien a qué se deben, no hay estudios que determinen su origen, sacando la sordera que sí es uno de los principales síntomas. No es mi caso.

Volviendo a tu experiencia, ¿cuándo notas que se manifiesta más?

Si no hay un sonido de fondo que lo supere en volumen, o sea, cuando estoy escuchando la tele o música y ésta se corta o hay un momento de silencio, noto el pitido dentro de mí. En el trabajo también, estoy delante de un ordenador en silencio y son ocho horas constantes que sobrellevo con música de fondo. Pero por la noche, es cuando más difícil se hace. Por el día pasa desapercibido en muchos momentos.

Corriendo el riesgo de caer en la reiteración, me gustaría que quedase muy claro para los lectores. ¿Hay algún momento en el que no lo sientas? ¿Hay algún momento en el que no esté el pitido o acúfeno?

El sonido no se va nunca, 24 horas al día y 365 días al año. Si hay sonidos de fondo pasa desapercibido y no lo noto, pero está ahí.

Carlos, a raíz de padecer tinnitus, ¿has notado algún otro síntoma en el oído o relacionado con ello? 

Podríamos decir que sí. Nunca me he quejado de los oídos y desde que padezco los acúfenos, noto que los sonidos fuertes me molestan. La sirena de una ambulancia, un grito de mi hija. Noto que el sonido es muy interno y doloroso. Como si se clavara dentro. 

Y en tu día a día, ¿ha cambiado algo? 

Creo que todos necesitamos un momento de silencio para desconectar y yo no lo tengo. Los dolores de cabeza son frecuentes.

Es decir que sí, ha cambiado. No sé lo que es leer un libro en silencio, no sé lo que es bajar las persianas, apagar la luz, cerrar los ojos y dormir.

¿Has probado alternativas para sobrellevar este problema?

Sí, me falta probar la acupuntura pero estoy algo negativo. No hablan mal de ella pero ya me mentalicé: “así debe de ser”. De momento no quiero seguir probando nada más.

Para el día, principalmente para los momentos de trabajo tengo unos audífonos que reducen el sonido interno. 

Audífonos que reducen el sonido. ¿Nos puedes explicar con tus palabras en qué consiste?

Sí claro, son audífonos programados para mí. No aumentan el sonido exterior, pero disminuyen a cero mi sonido interno. Puedo trabajar con el ruido ambiental, leer sin ruido interno, centrarme en lo que estoy haciendo sin que ese sonido esté presente. Estar descansando en silencio… Pero no puedo dormir con ellos.

A la hora de dormir, no puedes usar los audífonos. ¿Que rutina tienes?

Los audífonos no puedo usarlos para dormir porque son incómodos al estar dentro del oído, uso sonido roto. Una especie de radio que tiene unas melodías suaves. Una cascada, un riachuelo, las olas del mar… hay varios sonidos a elegir. Son sonidos relajantes y evitaban que sienta el acúfeno. 

¿Por qué te has animado a darnos esta pequeña entrevista? 

Bueno, hay cientos de personas que padecen acúfenos. No era consciente de ello hasta que me tocó a mí y a medida que iba contándolo me encontré con gente en mi misma situación o muy similar. Me he dado cuenta que cada uno lo padece de diferente forma.

Cuando dices que tienes un sonido constante en el oído y que tienes una falta de descanso, normalmente las personas le restan importancia. No son conscientes de la impotencia que uno siente. Todos podemos estar sin descansar momentos puntuales, pasar noches de fiesta, maratones de series, pero cuando el sueño se trunca una y otra vez, cada noche, durante más de dos años y sabes que esta noche que viene tampoco dormirás, tu fuerza se va debilitando. Intento levantarme cada día con una enorme sonrisa para esconder las ojeras.

Carlos, ha sido muy gratificante esta conversación. Deseamos que sigas manteniendo esa sonrisa que nos has mostrado en todo momento y que algún día, no lejano, dejes de ocultar las ojeras tras ella. Te agradecemos enormemente el tiempo de esta especial entrevista.

Ha sido todo un placer. Gracias a vosotros.

Más de 730 días sin poder “escuchar el silencio”

Nos ha parecido un testimonio interesante y digno de compartir con todos vosotros.

No sólo hay que tratar la falta de oído, hay muchos más problemas relacionados con la salud auditiva que pasan desapercibidos en la sociedad y no por ello son menos graves, ni deben dejarse en el olvido.

En nuestro Centro Auditivo, en A Coruña, te escuchamos. Queremos conocer tu caso, tu experiencia, tus síntomas… Algo primordial para poder así, ofrecer una solución específica para ti.